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 Infundamos coraje y alegría a través de las visitas

Infundamos coraje y alegría a través de las visitas

Con el objetivo de «sin dejar a nadie atrás», la organización realizó una actividad de visitas de aliento en la provincia de Cañete, culminando con un encuentro conmemorativo por el 51.° aniversario del establecimiento de la SGI el pa­sado 25 de enero, donde participó el director general de la PSGI, Julio Asato.

La ciudad de San Vicente de Cañete, provincia de Cañete, ubi­cada a poco más de 140 km de la capital peruana, es una de las diez provincias del departamento de Lima y cuenta con una po­blación superior a las 100 mil personas.

Desde las primeras horas de la mañana del pasado domingo 25 de enero, el director general Asato inició un recorrido por los diversos distritos de esta ciudad visitando a algunos miembros ubicados en zonas y anexos como Quilmaná, Imperial, Nuevo Im­perial, Chilcal, Buenos Aires, Cerro Libre, entre otros.

[La organización de Cañete cuenta con los siguientes grupos: Fortaleza de Oro, Desafío, Arco Iris, Flor de Loto, Los Leones, Sol de Asia y Chincha.]

Estas visitas planificadas de aliento a las familias y miembros en general se desarrollaron durante toda la mañana y parte de la tarde, donde el señor Asato pudo dialogar abiertamente con los miembros cañetanos, quienes abiertamente narraron sus expe­riencias en el diario vivir, y las diversas adversidades que tienen que afrontar muchos de ellos alejados de las zonas urbanas. Ellos agradecieron el aliento sincero, las guías y orientaciones que compartió el director general con la única misión de que todos puedan fortalecer la fe, basándose en el daimoku como primer punto, y puedan cambiar su entorno en ambientes llenos de es­peranza, con la determinación de llevar una vida victoriosa. En estas visitas se encontraron las cinco divisiones y con el apoyo de coordinadores de la organización quedaron qué mes a mes se­guirán desarrollando estas campañas de visitas en toda la orga­nización de Cañete poniendo en práctica el lema de la PSGI «Uno a uno victoriosos sin dejar a nadie atrás». En una de estas visitas el señor Asato dia­logó con la señora América Dolores Yacta­yo Luyo, quien, junto a sus hijos e hijas, así como nietos continúan la práctica budista. Ella recuerda que ingresó junto a su esposo a la PSGI el 12 octubre de 1969.