¿Qué objetivo buscamos?
“El objetivo es crear una sociedad pacífica que valore a cada persona, mediante la difusión de la cultura humanista
del budismo basada en la enseñanza propagada por Nichiren Daishonin.”
Educación para la creación de valor
De acuerdo con su teoría de una educación para la creación de valor —que publicó como libro en 1930— hay un potencial ilimitado en cada individuo, y la educación en sí misma no es más que la búsqueda constante de la autoconciencia, la sabiduría y el autodesarrollo. El énfasis de Makiguchi en el pensamiento independiente por encima del aprendizaje pasivo y la motivación propia por encima de la obediencia ciega era una amenaza directa para las autoridades japonesas de la época, que veían la educación como un medio para formar ciudadanos dóciles y subyugados.
Fin de la Segunda Guerra Mundial
Los años 30 vieron el nacimiento del nacionalismo militarista en Japón, que culminó en la Segunda Guerra Mundial. El gobierno militarista impuso el sintoísmo como la religión del estado, luchando contra todas las formas de disidencia. La negativa de Makiguchi y Josei Toda (1900-1958), su más cercano colega y discípulo, a traicionar sus creencias en apoyo del régimen llevó a su arresto en 1943 y a su detención en condiciones extremadamente duras. Makiguchi, interrogado sumariamente e instado innecesariamente a renunciar a sus ideas, murió en prisión después de un año y medio, el 18 de noviembre de 1944.
Reconstrucción de la Soka Gakkai
Toda sobrevivió a la terrible experiencia y fue liberado unas semanas antes del final de la guerra. En la confusión del Japón de la posguerra, decidió reconstruir la Soka Gakkai ampliando su misión desde la esfera educativa a la realidad social en el sentido más amplio, promoviendo una forma activa y socialmente comprometida de budismo como medio de potenciación personal, una forma de superar los obstáculos de la vida recurriendo a la esperanza, la confianza, el coraje y la sabiduría interiores. El mensaje resonó especialmente entre los desposeídos del Japón de la época, y a la muerte de Toda en 1958, la Soka Gakkai contaba con alrededor de un millón de miembros.
En 1957, hizo una apasionada declaración en la que apeló a los jóvenes para que trabajaran por la abolición de las armas nucleares, que se convirtió en la piedra angular de todas las actividades de la Soka Gakkai en pro de la paz.
El sucesor de Toda
El sucesor de Toda Daisaku Ikeda, que experimentó los horrores de la guerra cuando era joven, decidió dedicar su vida a la construcción de la paz. A la edad de 32 años, en 1960, se convirtió en el tercer presidente de la Soka Gakkai. Bajo su dirección, la organización siguió creciendo y ampliando sus objetivos. En 1975 se fundó la Soka Gakkai Internacional (SGI, presente actualmente en 192 países y territorios de todo el mundo con 82 organizaciones afiliadas que comparten la visión de un mundo mejor).
La filosofía de la SGI es promover un movimiento por la paz, la cultura y la educación a través de la difusión del budismo de Nichiren Daishonin. Además desde el 2021, contamos con la Carta de la Soka Gakkai para expresar más cabalmente los propósitos de la organización, los ideales que motivan sus actividades y sus principios que han de regir su compromiso social como organización global que abraca a la SGI y que aspira a promover la paz y la cultura.